Artrosis o desgaste de rodilla
El cartílago se adelgaza y los huesos rozan. Duele al caminar, mejora en reposo y da rigidez al levantarse. Es la causa número uno después de los 50 años.
Duele al caminar, al flexionar, al subir escaleras o al levantarte de la silla. La molestia se parece en todos los casos, pero la causa no: puede ser desgaste del cartílago, un menisco roto, un ligamento lesionado o un problema de la rótula. Cada uno se trata distinto, y por eso el primer paso siempre es saber qué tienes.
La rodilla es la articulación que más carga soporta del cuerpo. Cuando duele, casi siempre hay una de cuatro estructuras comprometida: el cartílago que recubre los huesos, los meniscos que amortiguan, los ligamentos que dan estabilidad o el aparato de la rótula que permite estirar la pierna.
Ese detalle importa más de lo que parece. Un desgaste de cartílago y un menisco roto pueden doler igual, pero el tratamiento que funciona en uno no sirve en el otro.
Antes de cualquier estudio, la ubicación exacta del dolor ya orienta el diagnóstico. Ubica el tuyo.
La zona que más duele. Suele apuntar a lesión del menisco interno o a desgaste del compartimento interno, sobre todo si empeora al girar o al ponerse en cuclillas.
Dolor difuso alrededor de la rótula que empeora al bajar escaleras y al estar mucho tiempo sentado. Es el patrón de la condromalacia rotuliana y del dolor femoropatelar.
El dolor detrás de la rodilla, con sensación de bulto o tirantez al estirar, suele relacionarse con un quiste de Baker o con lesiones de la parte posterior del menisco.
Frecuente en corredores y ciclistas por fricción de la banda iliotibial, y en golpes laterales por lesión del ligamento colateral externo o del menisco externo.
Dolor puntual en el tendón rotuliano al saltar o al correr: tendinitis rotuliana. En adolescentes activos, puede ser Osgood-Schlatter.
Cuando hay líquido en la rodilla, la articulación se siente tensa y cuesta doblarla del todo. Indica inflamación activa y siempre conviene estudiarla.
No es lo mismo un desgaste que un menisco roto. Así se distinguen.
El cartílago se adelgaza y los huesos rozan. Duele al caminar, mejora en reposo y da rigidez al levantarse. Es la causa número uno después de los 50 años.
Dolor en la línea de la articulación, chasquidos y a veces bloqueo: la rodilla se queda trabada. Puede aparecer tras un giro o instalarse poco a poco por desgaste.
Lesión clásica del futbol y del básquetbol. Se siente un tronido al girar, la rodilla se hincha en horas y después queda la sensación de que «se sale» o falla.
Dolor al frente que empeora al bajar escaleras, en cuclillas y tras estar sentado mucho tiempo. Muy común en jóvenes, en mujeres y en quien pasa el día de pie.
Inflamación de las bolsas o de los tendones alrededor de la rodilla. Aparece por arrodillarse mucho, por sobrecarga deportiva o tras aumentar la actividad de golpe.
Rodilla roja, caliente e hinchada en poco tiempo, a veces con fiebre. Es la excepción que no puede esperar: requiere valoración pronta.
Es la forma en que la mayoría describe el problema, y también la que más confunde. Cuando duele al caminar y al doblar la rodilla, algo está rozando donde no debería. La pista está en cuándo aparece el dolor:
Lo que solemos ver: pacientes que llevan meses o años tomando antiinflamatorios cada vez que se agudiza. El dolor cede unos días y vuelve, porque el medicamento apaga el síntoma pero la causa mecánica sigue ahí. Cuanto más tiempo pasa, más se debilita el cuádriceps y más carga recibe la articulación.
La mayoría de los dolores de rodilla pueden esperar unos días. Estos no.
Rodilla que se hincha mucho en pocas horas tras un golpe o una torcedura · imposibilidad de apoyar el pie o de estirar la pierna · rodilla bloqueada o deformada · fiebre con enrojecimiento y calor intenso · dolor que no cede ni en reposo. En estos casos escribe a urgencias por WhatsApp o llama al 844 313 0116.
El dolor lleva más de dos o tres semanas, regresa cada vez que suspendes el analgésico, te limita para trabajar o para dormir, aparece al subir escaleras de forma constante, o notas que la rodilla truena, se traba o «se te va». Revisar a tiempo suele significar menos tratamiento, no más.
Sin diagnóstico no hay tratamiento que funcione. Este es el orden que seguimos.
Desde cuándo duele, qué movimiento lo dispara, si hubo un golpe, a qué te dedicas y qué has tomado. La mitad del diagnóstico sale de aquí.
Maniobras específicas para meniscos, ligamentos y rótula, más medición de rangos de movimiento, derrame y estabilidad. Es lo que ninguna imagen sustituye.
La radiografía en carga muestra el desgaste real del cartílago, la alineación y el espacio entre los huesos. Acostado, ese desgaste se ve menor de lo que es.
Se indica cuando se sospecha lesión de menisco, de ligamento cruzado o de cartílago. No en todos los casos: pedirla sin explorar primero lleva a tratar hallazgos que no son la causa del dolor.
Te explicamos qué tienes, qué alternativas hay, qué esperar de cada una y qué pasa si decides no hacer nada por ahora. Con eso decides tú, no la prisa.
Se avanza por escalones. Solo se sube al siguiente cuando el anterior ya no alcanza.
| Conservador | Infiltración | Artroscopia | Prótesis | |
|---|---|---|---|---|
| Para quién | Desgaste leve, tendinitis, rótula, bursitis | Desgaste leve o moderado, inflamación persistente | Menisco, ligamento cruzado, cartílago, bloqueos | Desgaste avanzado con dolor que limita la vida diaria |
| En qué consiste | Medicamento, rehabilitación, fortalecimiento y ajuste de carga | Medicamento aplicado dentro de la articulación | Cirugía por dos incisiones pequeñas con cámara | Reemplazo de la superficie articular dañada |
| Quirófano | No | No | Sí, mínima invasión | Sí |
| Objetivo | Quitar dolor y recuperar función | Ganar tiempo y facilitar rehabilitación | Reparar la estructura dañada | Recuperar la marcha sin dolor |
| Duración del efecto | Sostenido si se mantiene el fortalecimiento | Temporal | Depende de la lesión reparada | A largo plazo |
Control del dolor, rehabilitación y fortalecimiento del cuádriceps. Un músculo fuerte descarga la articulación y es lo que sostiene el resultado a largo plazo.
Corticoide para cortar un episodio inflamatorio; ácido hialurónico para mejorar lubricación y dolor en desgaste leve o moderado. No regenera cartílago perdido.
Mínima invasión: cámara e instrumental por dos incisiones pequeñas para reparar menisco, reconstruir ligamento cruzado o tratar el cartílago.
Reemplazo de la superficie desgastada cuando el dolor ya limita caminar, dormir o trabajar y las opciones previas se agotaron.
Sobre el costo: depende del diagnóstico y del tratamiento indicado, así que no es un dato que pueda darse con seriedad por teléfono antes de valorarte. En la consulta se define qué necesitas y se entrega el presupuesto completo, sin compromiso de iniciar ese mismo día.
El antiinflamatorio controla el episodio, no repara el menisco ni regenera el cartílago. Tomarlo por temporadas largas sin supervisión afecta estómago y riñón.
Pueden aliviar de forma temporal por su efecto local, y no está mal usarlos. Lo que no hacen es cambiar la causa: si el dolor vuelve siempre, falta el diagnóstico.
Ayudan en una actividad concreta o en casos específicos, pero usadas de forma permanente debilitan el cuádriceps y la rodilla acaba dependiendo del soporte.
Frío si está hinchada, caliente o después de un esfuerzo, 15 a 20 minutos. Calor si lo que domina es la rigidez matutina o antes de los ejercicios.
El reposo total es contraproducente: el músculo se atrofia y la articulación se pone más rígida. Lo indicado es ajustar la actividad, no suspenderla por completo.
El desgaste no se revierte, pero sí se puede reducir el dolor y recuperar función. Resignarse suele significar llegar más tarde y con menos opciones disponibles.
Traumatólogo y ortopedista certificado. Atiende dolor de rodilla, lesiones deportivas, fracturas y cirugía articular, con un enfoque claro: primero entender qué estructura está afectada y después decidir el tratamiento, no al revés.
Ortopedista y traumatóloga con alta especialidad en artroscopia, la técnica de mínima invasión con la que se tratan las lesiones de menisco, de ligamento cruzado y de cartílago dentro de la rodilla.
«Tenía una lesión de menisco que no mejoraba. La artroscopia salió muy bien y volví a hacer deporte. Excelente trato y seguimiento.»
«Llevaba meses con dolor al subir escaleras. Por fin alguien me explicó qué tenía y qué opciones había, sin presionarme para operarme.»
«Mi mamá caminaba con mucho dolor. La operación de rodilla y la rehabilitación le devolvieron independencia. Muy agradecidos con el trato.»
Atención con cita previa en Ramos Arizpe, a pocos minutos del centro de Saltillo.
En la mayoría de los casos viene de cuatro estructuras: el cartílago que se desgasta, los meniscos, los ligamentos y el aparato de la rótula. También puede deberse a bursitis, tendinitis o a enfermedades como la gota. Lo que define el tratamiento no es la intensidad del dolor, sino cuál de esas estructuras está afectada.
Porque algo está rozando dentro de la articulación. Si además hay chasquidos, bloqueo o sensación de que falla, apunta a menisco o ligamento; si duele sobre todo al bajar escaleras y al levantarte de una silla, apunta a la rótula; y si hay rigidez matutina que cede al moverte, al desgaste. Diferenciarlos requiere exploración física y, casi siempre, radiografías.
Al ortopedista y traumatólogo. Es quien explora la articulación, interpreta radiografías y resonancia, y define si el caso se resuelve con rehabilitación, con infiltración, con artroscopia o con prótesis. Acudir directo con el especialista evita meses de analgésicos sin diagnóstico.
Cuando la rodilla se hincha mucho en pocas horas tras un golpe o torcedura, cuando no puedes apoyar el pie ni estirarla, si se queda bloqueada o deformada, o si hay fiebre con enrojecimiento y calor intenso, porque puede ser una infección articular. Fuera de eso, un dolor que persiste más de dos o tres semanas ya justifica valoración.
Primero la exploración física. Después, lo habitual son radiografías de pie, porque muestran el desgaste real al soportar peso. La resonancia magnética se indica cuando se sospecha lesión de menisco, ligamento cruzado o cartílago, no en todos los casos.
No. Una parte importante de los casos mejora con tratamiento conservador: control del dolor, fortalecimiento del cuádriceps, ajuste de la actividad y, cuando corresponde, reducción de peso. La cirugía se indica en lesiones que no cicatrizan solas, en bloqueos mecánicos y en desgaste avanzado que ya limita la vida diaria.
Los antiinflamatorios controlan un episodio, pero no reparan un menisco ni regeneran cartílago, y su uso prolongado sin supervisión afecta estómago y riñón. Los remedios caseros y las cremas alivian de forma temporal. Si el dolor regresa cada vez que suspendes el medicamento, falta un diagnóstico.
Frío cuando la rodilla está hinchada, caliente o después de un golpe o esfuerzo, en periodos de 15 a 20 minutos. Calor cuando predomina la rigidez, sobre todo al levantarte por la mañana o antes de los ejercicios de rehabilitación. Ninguno sustituye al diagnóstico.
Pueden dar sensación de estabilidad y aliviar durante una actividad concreta, y en algunos casos se indica un modelo específico. El problema es usarlas todo el día durante meses: el cuádriceps se debilita y la rodilla termina dependiendo del soporte. Conviene que el ortopedista indique cuál y por cuánto tiempo.
Es la aplicación de medicamento dentro de la articulación. Con corticoide se busca cortar un episodio inflamatorio; con ácido hialurónico, mejorar lubricación y dolor en desgaste leve o moderado. No regenera el cartílago perdido: sirve para ganar función y facilitar la rehabilitación, y su efecto es temporal.
Una cirugía de mínima invasión: por dos incisiones pequeñas se introducen una cámara y el instrumental para ver el interior de la rodilla y tratar lo que se encuentre, como una rotura de menisco o una reconstrucción de ligamento cruzado. Al no abrir la articulación, la recuperación suele ser más rápida que con cirugía abierta.
En la Clínica Dr. Segundo, Prol. Matamoros «A» 601 A, El Baratillo, Ramos Arizpe, Coahuila, dentro de la zona metropolitana de Saltillo y a pocos minutos del centro. Citas al 844 313 0116 o por WhatsApp.
Una valoración con exploración y radiografía define qué estructura está afectada, qué opciones tienes y cuál es realista en tu caso. A veces la respuesta es rehabilitación; a veces, cirugía. Nunca es adivinar.
Clínica Dr. Segundo · Ramos Arizpe, Coahuila (zona Saltillo) · Certificado CMOT · Céd. esp. 15134930